Contadores individuales en comunidades con calefacción central

En España hay casi 1,7 millones de hogares con calefacción central, pero solo un 8% ha instalado el sistema para pagar por la medición de la calefacción comunitaria con contador individual.

Desde este año todas las viviendas están obligadas a instalar un contador individual de acuerdo con la directiva europea 2012/12 sobre eficiencia energética, una normativa que debería haber entrado en vigor en España desde hace un año.

El Gobierno aprobó el Real Decreto 56/2016 de eficiencia energética, pero dejó fuera la parte relativa a la contabilización de la calefacción comunitaria con contador individual de consumos de calefacción, agua caliente sanitaria y refrigeración en instalaciones centralizadas que obligaba a instalar estos sistemas de medición en nuestro país antes del 1 de enero de 2017.

1,7 millones de hogares se verán afectados por esta medida.

Según esta directiva europea 2012/27/UE de eficiencia energética todas las viviendas pertenecientes a una comunidad de vecinos con calefacción central deben instalar la calefacción comunitaria con contador individual. Lo que pretende con esta normativa es regular el consumo de energía que corresponde a cada vivienda de forma que lo que pague cada propietario se acerque lo más posible a la energía que realmente gasta, además de concienciar y acabar con el despilfarro energético logrando que solo se consuma la energía que realmente se requiere.

Ahora, con esta normativa europea, la calefacción se pagará en función del consumo en lugar de pagarla a través de las cuotas de gastos de la comunidad en las que se incluía una cantidad que no variaba a lo largo del año y que dependía de los metros cuadrados que tenía la vivienda.

Se puede mantener el sistema de calefacción central pero será obligatorio que cada vivienda del bloque cuente con un sistema de calefacción comunitaria con contador individual o repartidores de costes y válvulas con cabezal termostático.

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Novedades de interés para las comunidades de propietarios

Como principal novedad con respecto a lo que se esperaba, el texto establece la obligación de instalar sistemas de calefacción comunitaria con contador individual, siempre que sea técnicamente viable y económicamente rentable.

Así, lo edificios de viviendas ubicados en zonas climáticas más benignas, es decir, las definidas en el CTE como A y B (islas, zona de Levante, Guadalquivir, Ceuta y Melilla) quedarán exentos de la aplicación de estas medidas por considerarse que no es una instalación rentable desde el punto de vista económico.

Todos los demás inmuebles tendrán de plazo tendrán de plazo hasta 2019 o 2020 en función de las características del edificio y la zona climática en la que estén ubicados.

¿Cómo se determina la viabilidad técnica y la rentabilidad económica de la instalación de contadores individuales en una comunidad de vecinos?

Para determinar si una instalación se encuentra excluida de la obligatoriedad de instalar los sistemas de contabilización individualizada, la empresa mantenedora de la instalación térmica centralizada deberá llevar a cabo un estudio de la instalación y asesorar a la junta de vecinos sobre su situación particular.

Si no están obligados a llevar a cabo la instalación por alguno de los motivos mencionados anteriormente, la empresa de mantenimiento deberá emitir un certificado siguiendo el formato incluido en el Anexo II del Real Decreto.

Si, por el contrario, la instalación no se encuentra incluida entre las excepciones, los propietarios deberán evaluar la rentabilidad económica de la instalación de los equipos de contabilización individualizada de calor y frío y, cuando proceda, de los repartidores de costes de calefacción o sistemas alternativos de calefacción central.

Si en esta primera evaluación se concluye que la instalación es económicamente rentable para la comunidad de propietarios, la junta de vecinos tendrá la obligación de solicitar al menos un presupuesto a alguna de las empresas de mantenimiento designadas para ofrecer este tipo de servicios.

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Ventajas de la calefacción central individualizada con contadores individuales para las comunidades de propietarios

  • Se evita el despilfarro energético. Gracias a la colocación de válvulas termostáticas en los radiadores, todos los vecinos podrán regular la temperatura de la calefacción en función de sus necesidades.
  • Cada uno de los propietarios paga únicamente por la calefacción que consume. En las juntas de vecinos es habitual que haya disputas a la hora de decidir el horario de encendido o apagado de la calefacción, la temperatura o el reparto de los gastos de la comunidad y de esta forma se evitan conflictos en la comunidad y se fomenta un uso racional de la calefacción.
  • Se contribuye a la sostenibilidad del edificio y se emiten menos gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Tipos de calefacción central y modificación de instalaciones

Las comunidades de propietarios con un sistema centralizado de calefacción se diferencian en cuanto al tipo de instalación:

  1. En anillo:en cuyo caso la instalación se realiza de manera individual para cada vivienda. En este supuesto, es más fácil colocar los contadores individuales porque simplemente habría que colocar un contador en cada derivación individual, y después realizar un reajuste hidráulico de toda la instalación.
  2. En columna:esta instalación es la más común. En este caso y como su nombre indica, la distribución de la calefacción se hace por columnas uniendo todas las estancias que se encuentran verticalmente, es decir, hay una derivación que abarca todos los salones, otra todos los dormitorios principales, y así con cada estancia de la vivienda.

En este caso, la solución es más compleja, obviamente no todos los propietarios del edificio pueden hacer frente al gasto de rehacer las instalaciones de cada vivienda para hacer derivaciones individuales, por lo que la forma de poder controlar el consumo individual es a través de la instalación de un repartidor de costes y una válvula termostática.

¿Cómo funcionan estos dispositivos?

El repartidor de costes, también llamado calorímetro se instala en la superficie del radiador y es capaz de medir, de manera precisa, el consumo de cada radiador. Está formado por dos sensores que miden dos temperaturas diferentes, la del radiador y la temperatura ambiente de la estancia donde está instalado, de este modo el medidor entiende que la calefacción está en marcha cuando la diferencia de temperatura entre el radiador y la habitación es alta.

La válvula con cabezal termostático permite regular la temperatura a la que se quiere poner el radiador.

Aunque esta medida supone un desembolso inicial de dinero, se ha demostrado que la media de ahorro anual por vivienda es de unos 235 euros, por lo que la inversión se puede amortizar en pocos años, por no hablar de la comodidad de regular cada uno la temperatura de confort en cada vivienda.

El sistema de lectura

Ahora, la lectura del consumo se realiza telemáticamente, incluso existen aplicaciones de móvil que permiten al usuario llevar un seguimiento de su consumo. Este servicio lo cobra aparte la empresa instaladora, y supone un gasto de unos 4€ al año por radiador. Gracias a las nuevas tecnologías no es necesario acceder a la vivienda para poder realizar la contabilización.

Otras alternativas

La mayoría de los instaladores de este sector ofrecen también el alquiler de los aparatos, obviamente por un precio menor, pero haciendo una comparación de precios, si se opta por la compra la amortización se conseguiría en algo menos de 18 meses.

Sugerencias

Esta medida disminuirá el consumo energético de los edificios, pero hay que tener en cuenta que si la vivienda no tiene sistemas constructivos que eviten las pérdidas de calor habrá viviendas que soporten unas cargas mayores de consumo.

Por ejemplo, las viviendas que se encuentren rodeadas de otras viviendas seguramente aprovechen el calor residual de las colindantes, pero si la vivienda se encuentra en la última planta con un mal aislamiento de la cubierta o en una primera planta con locales mal aislados puede suponer un mayor gasto energético.

La mayoría de las pérdidas de calor se tienen en fachadas mal aisladas, carpinterías exteriores (ventanas o balcones) y en cubiertas.

Realizar una auditoría del edificio y aplicar mejoras energéticas en el mismo puede suponer un ahorro en el consumo de calefacción de hasta un 60 u 80% por lo que además de las mejoras anteriormente descritas, también sería interesante someter al edificio a este tipo de mejoras.

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