Instalación de un ascensor en una comunidad de vecinos

Romper las barreras arquitectónicas es invertir en comodidad y accesibilidad, algo que no solo repercutirá en la calidad de vida de los vecinos sino también en la revalorización del inmueble.

Algunos edificios de más de 50 años ubicados en los cascos urbanos de las ciudades de nuestro país aún no cuentan con un ascensor. Precisamente en esos inmuebles es donde vive una gran cantidad de personas mayores de 70 años, población que va en aumento y que son los que más lo necesitan. Hoy en día se está considerando esta medida como un requisito necesario para la habitabilidad de un edificio, como una mejora necesaria de la calidad de vida de sus vecinos y no como una mejora del edificio.

Tanto los ayuntamientos de las diferentes comunidades autónomas como los organismos sociales de la Unión Europea fomentan y facilitan esta iniciativa con ayudas y subvenciones.

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Normativa para las comunidades de propietarios

El objetivo es eliminar las barreras arquitectónicas para garantizar la accesibilidad e inclusión total de todos los vecinos del inmueble, y así se recoge en el Real Decreto 1/2013 en el que se establece que la instalación de un ascensor en una comunidad de vecinos tiene carácter obligatorio, incluso si es a petición de un solo propietario, siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos:

  • El solicitante sea un propietario con discapacidad o mayor de 70 años.
  • En la vivienda del propietario, vivan, trabajen o presten servicios voluntarios personas con discapacidad o mayores de 70 años.
  • Que la derrama que tiene que pagar cada propietario no exceda de 12 mensualidades de cuota ordinaria de gastos comunes, descontadas subvenciones y ayudas.
 

Así, si se cumplen los requisitos anteriores, no es necesario someter a votación en la junta de propietarios la instalación de un ascensor en un inmueble en el que haya personas discapacitadas o mayores de 70 años, ya que la comunidad de propietarios está obligada a instalarlo y todos los vecinos deberán pagar los gastos que les correspondan. 

En cambio, si el coste sobrepasa esa cantidad estipulada, el exceso puede ser asumido por quienes propongan la medida.

Sin embargo, si no se cumple alguno de los requisitos estipulados, habría que atenerse a lo que especifica el art. 17.2 de la Ley de Propiedad Horizontal. 

El artículo indica lo siguiente:

 “Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 10.1 b), la realización de obras o el establecimiento de nuevos servicios comunes que tengan por finalidad la supresión de barreras arquitectónicas que dificulten el acceso o movilidad de personas con discapacidad, requerirá el voto favorable de la mayoría de los propietarios, que, a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación»

Cuando se adopten válidamente acuerdos para la realización de obras de accesibilidad, la comunidad quedará obligada al pago de los gastos, aun cuando su importe repercutido anualmente exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes”.

En este último supuesto, sí se tendría que votar en la junta de propietarios y se necesitaría la votación favorable de la mayoría de los propietarios que representen la mayoría de las cuotas de participación

Sin embargo, al igual que en el caso anterior, todos los propietarios estarían obligados a pagar su parte correspondiente, fuera cual fuera el importe e independientemente de si viven en un bajo o en un décimo piso.

Ascensores

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Subvenciones para la comunidad vecinal

Las comunidades autónomas tienen leyes y ordenanzas encaminadas a la rehabilitación, regeneración y renovación urbana, y orientadas al bienestar económico y social de las personas. 

En ese sentido no se escatiman esfuerzos y para garantizar ese derecho a una vivienda digna, y basándose en la obligación de sus propietarios de mantener los edificios en adecuadas condiciones de conservación, existen subvenciones y ayudas en casi todas las comunidades autónomas para fomentar la eliminación de barreras arquitectónicas y facilitar la accesibilidad a los edificios residenciales.

Ubicación del ascensor

Por lo general, casi todos los edificios que no tienen ascensor son antiguos y no cuentan con espacio suficiente para instalarlo. No obstante, existen diferentes alternativas para solucionar los problemas de espacio y poder cumplir con los requisitos de accesibilidad universal.

Aunque el lugar más idóneo, por ser el más económico y el menos complicado, sería el hueco de la escalera, no siempre es posible ubicarlo ahí por lo que existen otras alternativas como instalarlo en un patio de luces interior o en la fachada exterior. La primera es la solución más sencilla porque el patio de luces ya pertenece a la comunidad de vecinos, pero si no es posible instalarlo dentro del edificio, se podría pedir un permiso al ayuntamiento para ubicarlo en la fachada exterior evitando que invadiera el suelo público o pasos de personas. 

Otra opción consistiría en redimensionar el tamaño de la escalera para hacer hueco al ascensor, aunque esto no siempre es posible porque las escaleras se consideran una vía de escape y han de cumplir con unos requisitos bastante estrictos.

 

Dimensiones mínimas

Las medidas mínimas establecidas por el Código Técnico de la Edificación en su documento básico Seguridad de Utilización y Accesibilidad – DB SUA para ascensores de uso residencial es de 1.00 x 1.25 metros, pero si en el edificio viven personas de poca movilidad o en sillas de ruedas las medidas mínimas son 1.10 x 1.40 metros, con una puerta de 0.80 metros de ancho como mínimo. Si se ubica en el hueco de la escalera, este debe ser desde un 40% a un 70% mayor por cada lado dependiendo del tipo de ascensor y de la ubicación de la máquina.

Tipos de Ascensores

Según su mecanismo, los más usados en comunidades de vecinos son:

  • Eléctrico: Solución perfecta para ofrecer mayor velocidad en un edificio de mayor recorrido y con mayor tráfico de personas. Necesitan sala de máquina, aunque hay modelos que no la tienen, y su precio es más económico, pero requieren de mayor mantenimiento y los costes de instalación son superiores.
  • Hidráulico: Solución ideal espacios pequeños y edificios de poca altura. Tienen mayor capacidad de adaptación y necesitan menos consumo de energía. El mecanismo puede ir en el mismo hueco del ascensor o en cualquier otra parte del edificio, pueden ser con o sin foso y su precio es mayor, pero la instalación y mantenimiento resulta más económico. Además, cuenta con una batería de reserva en caso de averías y hay una gran variedad de modelos.

 

En cuanto a la estética y a los acabados externos, puede ser tradicional con acabado de chapas de acero o aluminio, o de diseño moderno con acabado de cristal de seguridad o policarbonato. Hay una gran gama de acabados, mecanismos internos y funciones para el acabado en cabina.

Estructura de soporte

Puede ser auto portante o apoyarlo en la estructura existente del edificio, en todo caso hay que considerar el estudio por un técnico competente que nos indique si es necesario un refuerzo de la estructura existente, para no desestabilizar y poner en riesgo la estabilidad e integridad del edificio.

Obras e instalaciones extras

Aunque se pueda encajar el ascensor en el hueco de la escalera, siempre habrá que llevar a cabo obras pequeñas y no tan pequeñas para adaptar dicha instalación al edificio, por ejemplo, instalaciones eléctricas, construcción de un foso, ubicación de la sala de máquinas, refuerzo de la estructura, etc.

 En algunos casos hay que ganar espacio a la escalera o sustituir esta por una de ancho menor, cambiar su recorrido o largo de los tramos, cambiar el cuadro eléctrico, aumentar la potencia, reubicar instalaciones, etc. Si la ubicación es en la fachada o en un patio, necesitamos obras de adaptación del vestíbulo de entrada, pasillos, puertas, demoliciones, restauración, acabados, proyecto, permisos, dirección de obra y similares, dependiendo de la magnitud y características de cada caso particular.

 

Consideraciones y recomendaciones

Antes de acometer las obras de instalación, es importante tener en cuenta una serie de factores:

  • El espacio disponible.
  • La altura del edificio.
  • Si hay personas mayores o de poca movilidad.
  • Si podemos aumentar la carga del edificio.
  • La potencia e instalación eléctrica. 
  • Qué prestaciones y acabados necesitamos.
  • Las ayudas del municipio o comunidad autónoma.
  • La normativa vigente de cada comunidad. 
 

Cada edificio tiene sus características y necesidades, por lo tanto, habrá una solución distinta para cada caso y es aconsejable asesorarse con un técnico especializado y prever una cuota de mantenimiento del ascensor desde su instalación.

 

Beneficios para la comunidad de propietarios

Este tipo de obra no solamente aumenta la calidad de vida y confort de los vecinos sino que además repercute en el valor del edificio, por lo que no solo es una necesidad sino también una inversión.

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